
USO: Residencia privada — Vivienda unifamiliar permanente
UBICACIÓN: Boadilla del Monte, Madrid, España
AÑO: 2025
ESTADO: Terminado
CLIENTE: Comisión Privada de Familia
FOTOS: © Wolfblanc Architects
Ubicada en los pinares protegidos de Boadilla del Monte, el enclave verde más exclusivo de Madrid, esta residencia reinventa la vivienda familiar tradicional, integrando a la perfección el rigor modernista y la serenidad natural. A diferencia de un refugio vacacional temporal, este proyecto se diseñó para adaptarse a las dinámicas necesidades de la vida familiar diaria, manteniendo una profunda conexión con el paisaje circundante.
La volumetría arquitectónica se define por dos volúmenes distintos que se entrecruzan y responden a la topografía y la vegetación del terreno. El nivel superior, un sólido prisma de hormigón visto, se eleva sobre la planta baja, creando sombras profundas que protegen los interiores del intenso sol madrileño, a la vez que forman porches protegidos para uso exterior durante todo el año. El volumen inferior está envuelto por un cálido revestimiento vertical de madera, creando un ritmo táctil que evoca la densa verticalidad de los pinos autóctonos, integrando visualmente la casa en la parcela.
En el interior, la organización espacial prioriza la conexión familiar y la calidez de los materiales. El techo de madera se extiende continuamente desde las zonas de estar diáfanas hasta los voladizos exteriores, desdibujando la frontera entre el interior doméstico y el bosque. La planta baja se centra en una cocina monumental con islas monolíticas de piedra, que sirve como el corazón funcional de la casa para las comidas diarias y las reuniones sociales. El nivel superior crea un santuario privado para la familia, albergando dormitorios y una suite principal donde el acristalamiento sin marco convierte el baño en una plataforma de observación inmersiva del dosel.
El diseño paisajístico es una extensión del espacio habitable, con una piscina lineal de agua salada y una amplia terraza de madera que flota sobre el terreno natural. “Casa Boadilla” demuestra que una residencia permanente puede lograr un ambiente de resort, ofreciendo un refugio tranquilo y sofisticado a pocos minutos del bullicio de la capital.











